Desde el otro lado del espejo…


Mis recuerdos de niña, siempre empiezan observando a mi abuela desde el otro lado del espejo.

Es de mi abuela, de la que heredé el nombre, y alguna de sus adorables rutinas, como la de ponerse bella cada mañana en su tocador, delante del espejo.

Son los cosméticos, el aroma de los polvos de arroz, del aceite, del perfume los que rememoran mi niñez,

Es el espejo ovalado, el recuerdo de mi abuela reflejada en él mientras yo la observaba ensimismada, el maquillaje sutil con el que perfeccionaba cada parte de su rostro, una de las imágenes que vienen a mi recuerdo cada vez que maquillo.

Es gracias a las mujeres de mi familia, mi bisabuela, mi abuela y mi madre, a las que debo la vida y la ilusión por mi trabajo, y es a ellas a las que dedico, Bella Leo.